Reforzar las conductas positivas de los niños con TDAH puede ser muy eficaz para la mejora de la conducta, así como para motivarles. De esta forma le hacemos saber con exactitud qué es positivo y por qué lo es inmediatamente después de que haya realizado bien una tarea o se haya comportado bien durante cierto tiempo.

El aprendizaje de nuevas conductas no es inmediato, aprenderlas puede exigir paciencia y requerir alabanzas durante cierto tiempo hasta que el niño adopte el comportamiento con regularidad. Esta característica es inherente al trastorno por déficit de atención, y es importante ser consciente del vínculo que existe entre el déficit de atención y la dificultad para aprender las normas.

¿Porqué son importantes los comentarios positivos?

  •  Mejora de confianza del niño y de su capacidad para controlar la conducta.
  •  Mejora de su autoestima.
  •  Ayuda al niño a relacionar la acción o la conducta correcta con alabanzas.
  •  Aumento de las probabilidades de que el niño repita la acción o conducta positiva.

Qué tipo de conductas se pueden reforzar

Puede ser que se tengan dudas sobre el tipo de conductas que se pueden reforzar. Y es que en ocasiones se olvida que los niños con TDAH tienen dificultades en elementos básicos de organización y comportamiento, y que cuando lo hacen bien es importante señalárselo para que lo repita.

Por ejemplo, alábale cuando

  • Permanezca sentado cuando proceda estarlo.
  • Espere su turno en la cola.
  • Se mantenga tranquilo mientras alguien le está provocando o molestando.
  • Obedezca una orden de inmediato.
  • Trabaje con cuidado y de forma aplicada.
  • Mantenga su mesa bien ordenada y organizada.
  • Juegue en silencio sin alterar a todo el mundo a su alrededor.

Crear un entorno positivo

Ser positivo

Aunque es importante expresar comentarios positivos inmediatamente después de una actuación o comportamiento bueno, es muy recomendable adoptar una actitud más positiva en general. Los niños con TDAH están acostumbrados a recibir respuestas negativas, quejas y reproches, por lo que necesitan más comentarios positivos que los otros niños. Intentar ver las cosas buenas y hacérselas ver a él mejorará su autoestima y su actitud hacia las cosas. Tendrá más ganas de intentar hacer las cosas bien.

 Concentrarse en lo positivo

Esto implica tomar cierta distancia respecto a lo que sucede en cada momento y centrarse en los avances generales que haga el niño. Darle más valor a las cosas positivas que a las negativas y compartirlas con la familia le hará sentirse valorado y apoyado por su entorno.

  Prestar ayuda

Ante las dificultades que pueda tener el niño es importante estar a su lado para echarle una mano y enseñarle a afrontar esas barreras que pueda tener. Poco a poco él irá cogiendo confianza y conocimientos para hacerlo de forma autónoma. Además, aprender a pedir ayuda es una capacidad importante en la vida.

 Permitir que asuma responsabilidades

No perder la oportunidad de darle responsabilidades al niño en tareas sencillas que después puedan además alabarse cuando las finalice satisfactoriamente. A medida que aumente la confianza del niño y se muestre satisfecho por el éxito se puede ir aumentando el grado de responsabilidad.

 Recompensar

Considerar ofrecerle recompensas sencillas que estén relacionadas con un buen comportamiento o una actividad que haya realizado con éxito, es una forma de reconocer y recompensar el esfuerzo que haya hecho.

Recuerda que…

Es importante mantener el ritmo de las alabanzas. Se debe procurar que sean sencillas y estén centradas en un aspecto concreto. La repetición y la oportunidad de la ocasión son más importantes que las charlas prolongadas.

 Las alabanzas deben estar relacionadas con acciones o comportamientos específicos. Si los elogios son indiscriminados o aleatorios, el niño no sabrá distinguir entre el comportamiento adecuado y el inadecuado. Hay que procurar ser específico sobre aquello que se elogie. 

A algunos niños les resulta difícil aceptar elogios y tal vez sea preciso hacerlo en un ámbito más privado.

 La alabanza puede mejorar la autoestima. Las alabanzas pueden mejorar diversas características positivas, como la autosuficiencia, la autonomía, la realización y la motivación.

 Las alabanzas tendrán distintos efectos. Los efectos de los elogios variarán en función del sexo, los antecedentes familiares, las capacidades y la personalidad del niño.

 La alabanza debe considerarse un estímulo y parte de un proceso continuo. Utilizar el elogio sólo cuando es merecido, de lo contrario, puede reforzar las conductas negativas.

 Utilizar un calendario de recompensas. Será muy útil para representar gráficamente los avances del niño con TDAH. Le facilitará el seguimiento de los progresos de su comportamiento por su carácter gráfico (con pegatinas y dibujos), y pueden analizarse periódicamente. El uso de este tipo de calendarios como herramienta proporciona una buena base para una estrategia de recompensas. Es una manera de anotar todo lo que sucede de modo que puedan solucionarse posibles discrepancias.